En un contexto de creciente interés público por fenómenos como el objeto interestelar 3I/ATLAS y las recientes declaraciones de denunciantes OVNI, la comunidad científica internacional ha actualizado su protocolo de contacto con posibles civilizaciones extraterrestres.

Este nuevo enfoque, liderado por la Academia Internacional de Astronáutica (IAA) a través de su comité SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), introduce medidas más estrictas y coordinadas para gestionar el primer contacto.
¿Por qué actualizar el protocolo?
El protocolo original, redactado en 1989 y revisado en 2010, ha quedado obsoleto debido a tres factores clave:
- Nuevas formas de búsqueda: La ciencia ya no se limita a buscar señales de radio; ahora también se buscan “tecnofirmas”, que son evidencias observables de tecnología alienígena, como emisiones láser, contaminación atmosférica industrial o megaestructuras como esferas de Dyson.
- Mayor participación global: Hoy en día, más países y organizaciones privadas están involucrados en la búsqueda de inteligencia extraterrestre.
- La era de la información: El auge de las redes sociales y la inteligencia artificial ha transformado el entorno informativo, haciendo que la difusión de descubrimientos sea más rápida y compleja.
Aquí puedes leer el nuevo protocolo: SETI-2510.14506v1.pdf – Google Drive
Principales directrices del nuevo protocolo
El borrador actualizado, publicado en octubre de 2025, establece las siguientes pautas:
- Verificación rigurosa: Si un científico detecta una señal, debe proceder con extrema cautela, realizando todos los esfuerzos posibles para confirmar su autenticidad. Idealmente, otros científicos, utilizando diferentes instrumentos en otros lugares, deben verificar el hallazgo de forma independiente.
- Transparencia y responsabilidad: Una vez que el descubrimiento se considere “creíble”, los científicos deben informar de manera completa y abierta, compartiendo simultáneamente la información con el público, la comunidad científica y el Secretario General de las Naciones Unidas. El objetivo es manejar la comunicación con responsabilidad, disipar rumores y utilizar las mejores prácticas de comunicación de riesgos.
- Prohibición de responder: Si la señal es un mensaje, el protocolo establece que “no se debe enviar ninguna respuesta”. Esta prohibición no es necesariamente permanente, sino una pausa obligatoria. Cualquier respuesta debe ser considerada primero en “consultas internacionales apropiadas”, que deberían realizarse a través de las Naciones Unidas. En resumen, la decisión de “contestar la llamada” no recaería en un solo científico o nación, sino que sería un asunto de consenso global.
Próximos pasos
Este esfuerzo de varios años busca crear un documento que sea riguroso pero también flexible.
Tras recibir las opiniones de astrónomos, científicos sociales, expertos en derecho y comunicación, el comité espera votar y ratificar esta nueva “Declaración de Principios” a finales de 2025, con una presentación formal planeada para 2026 en Turquía.
Este protocolo actualizado refleja un enfoque más cauteloso y coordinado ante el posible contacto con civilizaciones extraterrestres, priorizando la verificación, la transparencia y la cooperación internacional.
